Edgar A. Poe. Ediciones Mosaico. ISBN: 978-84-92628-43-0
Lo primero que resalta de este ejemplar es el mimo con el que ha sido elaborado, es uno de esos libros recopilatorios genial para regalo o para uno mismo si le gustan las cosas bien hechas. En la contraportada figuran algunos de los cuentos más populares que se incluyen en el tomo, aunque en realidad aparecen muchos más, y junto a cada relato se añaden comentarios de renombrados autores del género.
Poe tiene un algo, un no se qué que lo hace muy especial. Es uno de esos autores que todavía suena a nuevo hoy, y una de las figuras más influyentes en un generó que reinventó por completo. Hoy muchas de las series, películas y libros que se escriben tienen una fuerte esencia de Edgar, lo cual es más que loable teniendo en cuenta que nos abandonó en 1849, aquejado de lo que muchos calificaron de delirium tremens.
Cada cuento cobra vida propia. Encontramos auténticos clásicos, entre los que se hallan El cuervo, Los crímenes de la Rue Morgue, El gato negro, o El barril de amontillado -uno de mis preferidos. Cada uno de ellos nos mete en la piel de diferentes personajes, de los que a veces siquiera sabemos el nombre; Poe se las sabe arreglar de mil maneras para que ni lo notemos.
Autores como Stephen King, Michaell Conelly o Thomas H. Cook, han querido aportar su granito de arena a la edición contándonos lo que Poe fue y sigue siendo para ellos. La mayoría nos describen cómo lo descubrieron en una niñez, que se pierde en el recuerdo de lecturas nocturnas entre las sábanas y con una linterna. Juntos nos recuerdan lo que es la magia de la literatura, y por qué todavía hoy es sinónimo de cultura y entretenimiento.
Ciertamente el autor logra que nos metamos de lleno en cada una de las situaciones que narra, y consigue generarnos una tensión y una intriga que no hacen sino empujarnos a leer más y más. Por algo se dice que es uno de los más grandes de la literatura universal.
No le puedo encontrar una pega a este libro por mucho que se la busque. Considero que es uno de esos imprescindibles que debería estar en la estantería de todo amante de la literatura y los clásicos. Más aún me identifico con el pobre Poe, sabiendo de su triste paso por este mundo. Siempre escribió a precio alzado, y nunca llegó a alcanzar ese sueño anhelado de poder vivir sobradamente de la escritura. Por todo ello, creo que se merece, y mucho, que cuanto menos le echemos un vistazo a eso que con tanto ahínco hacía: crear historias.
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